Como sabéis, uno de los elementos fundamentales de nuestro innovador sistema de inmovilización, es la férula. Hoy nos gustaría hablaros un poquito más de este aspecto del sistema Exovite, queremos que entendáis por qué nuestra férula resulta tan novedosa y cuáles son sus ventajas frente a otros sistemas de inmovilización.

Aclararemos, en primer lugar, que todos los dispositivos que se utilizan en medicina para inmovilizar una parte del cuerpo (bien sea por rotura, para evitar una deformidad, para facilitar la circulación, etc.) se consideran férulas, sin distinción de si el material del que están hechas es yeso, madera, metal, etc. En nuestro caso, y adaptándonos al lenguaje común, solemos referirnos a la escayola como algo separado y denominamos férula al resto de sistemas, pero en realidad todos pertenecen a la misma familia.

La escayola, ese gran conocido de todos, es el sistema que tradicionalmente se ha utilizado -y se utiliza hoy en día- para la mayor parte de los tratamientos que requieren inmovilización del miembro. Es barato y, durante mucho tiempo, ha sido lo más fácil y rápido de colocar que se conocía. Los problemas que conlleva este sistema son fundamentalmente la atrofia muscular, el daño en la piel y la incomodidad del paciente (por el peso, la falta de higiene, etc.), así como la imposibilidad de hacer revisiones (más allá de una radiografía) sin tener que retirar por completo la escayola y colocar una nueva posteriormente.

Las férulas de otros materiales son, desde hace un tiempo, un sistema de inmovilización alternativo. En el caso de las férulas termoplásticas, son considerablemente más caras que la escayola, y las férulas articuladas son mucho más caras, por lo que en muchos casos el uso de férulas se ha visto restringido al deporte de élite o las clínicas más elitistas. También pueden ser menos fiables (muchas férulas pueden ser abiertas por el paciente o incluso se pueden enganchar y soltar). Dependiendo del tipo, la piel sufre más o menos daño con su uso, y la higiene que permiten es relativa.

En el caso de las férulas impresas en 3D lo que hace absolutamente novedoso a nuestro dispositivo son sus particulares características que no incluye ningún otro sistema en el mercado actual. Disponemos de un software exclusivo para el escaneado del miembro y la generación del modelado en 3D de la férula; nuestro material absolutamente biocompatible se imprime en 3D con la forma de la férula personalizada en un tiempo record, por lo que la colocación de la inmovilización es mucho más rápida que con cualquier otro sistema. La personalización de la férula es total, y, dado que no existe pérdida de masa muscular durante la inmovilización (gracias a nuestro sistema, también exclusivo, de electroestimulación), la adaptación al paciente durante todo el proceso es completa.

La férula impresa en 3D de Exovite es ligera, y permite la aireación de la piel, que no sufre daño, y es lavable, por lo que el paciente se puede duchar sin problemas. El software que genera el modelo en 3D está preparado para que el diseño final posibilite realizar las curas necesarias, así como el uso del electroestimulador, que reduce el dolor de la lesión y mejora el soldado del hueso. Al poder empezar la rehabilitación de forma rápida, no sólo no hay pérdida de masa muscular, sino que el proceso completo se acorta, y además, gracias al software que controla el tratamiento de rehabilitación, los desplazamientos requeridos al paciente durante el uso de la férula son menores que con los sistemas tradicionales.

En resumen, la férula impresa en 3D de Exovite mejora la calidad de vida del paciente y agiliza su tratamiento. Y además el sistema en si optimiza los recursos invertidos por el centro sanitario y facilita el seguimiento del médico. Es un sistema complejo que soluciona múltiples problemas y que ya se encuentra en el mercado, y seguimos trabajando para optimizarlo y para extender su uso. La férula impresa en 3D de Exovite y el sistema que lleva aparejado, son el futuro, y están aquí hoy.