Recordaréis que hace unas semanas os hablábamos del concepto de mHealth y de las ventajas que este tipo de tecnología médica podía aportar. Es, sin duda, una de las puntas de lanza del eHealth a nivel mundial, y se calcula que existen más de 100.000 apps médicas que están ayudando a mejorar la vida de los pacientes, la calidad de los diagnósticos y tratamientos, la adherencia a los mismos, etc. Hoy nos gustaría comentaros algunas de estas aplicaciones que nos han llamado la atención por uno u otro motivo.

Instant Heart Rate es una aplicación pensada para personas que padecen problemas de corazón, lleva más de 35 millones de descargas en todo el mundo, y es de una sencillez de uso abrumadora. El usuario coloca el dedo en la cámara del smartphone, y mediante el uso del flash, el dispositivo detecta los levísimos cambios de color que provoca cada latido en la yema del dedo, de esa forma mide el ritmo cardíaco e informa al paciente en 10 segundos de si está dentro de los parámetros aconsejados.

También nos ha llamado la atención Diálisis 24h, creada en el Departamento de diálisis del Hospital Virgen de las Nieves, en Granada, gracias a esta aplicación, los pacientes que requieren diálisis pueden controlar las cantidades de agua, potasio y sodio que contienen los alimentos que van a ingerir, también les alerta para las tomas de la medicación e incluye consejos para el cuidado de la salud de forma gamificada. Hay que destacar que el número de pacientes en diálisis es muy alto, y la cantidad de información que tienen que asimilar para cuidar de su salud, especialmente a nivel de alimentación, es abundante y no siempre sencilla.

En un sólo campo, como sería el de los pacientes con disminución o pérdida de sus facultades mentales, existen múltiples aplicaciones para ellos y sus cuidadores, como Tweri o Encuéntrame, que permiten geolocalizar al paciente si se desorienta; Mind the app utiliza la música para estimular a pacientes con Alzheimer, y NeuroRHB guía a los cuidadores. Pero destacaríamos sin duda, por la extraordinaria empatía con el paciente que demuestra, Alzh Up, una app que se utiliza desde las primeras fases del Alzheimer para que el paciente desarrolle su propia base de datos de recuerdos, imágenes, música, etc. con la que se ejercitará de forma absolutamente personalizada para controlar el deterioro neurológico.

Sin entrar en las apps que hacen uso de algún dispositivo externo, o de las que se conocen como apps deportivas y los wearables, estos son sólo algunos de los usos médicos del smartphone, por supuesto, existen también apps para contar calorías, seguir los ritmos menstruales, buscar información sobre medicamentos, dejar de fumar, para hacer una revisión ocular, etc. La lista crece cada día y se encuentran en ella a cada momento usos brillantes de la tecnología para la salud. Todos deseamos que esto repercuta en un futuro más saludable donde disfrutemos de una mayor calidad de vida. Desde Exovite trabajamos para poner nuestro pequeño granito de arena en ese camino.